sábado, 12 de diciembre de 2009

The xx - XX

Estamos seguramente ante el que puede ser el mejor debut del año. Y es esperanzador e ilusionante que una banda joven como esta, que está empezando a dar su primeros pasos, lo haga de esta forma tan valiente, contundente, casi osada. Mucho talento musical, oficio y carisma ensamblados, de tal forma que parece un grupo ya veterano, de esos que ya se permiten casi cualquier cosa y que siempre acaban por gustar a sus admiradores.

El debut homónimo de The xx es un disco muy personal y en el que no podemos reconocer fácilmente el estilo. Es un trabajo espontáneo que, en determinados pasajes del mismo, resulta muy adulto y, en otros, resulta más naif o juguetón.

Nos gusta haberlos descubierto, porque nos hace entrever que tenemos mucho futuro pop por delante y que los nuevos grupos, aunque siempre subyacen las lógicas bases históricas y beben en las pertinentes fuentes, tienen ese punto de frescura y nuevas ideas que ofrecer.

El disco parece haber sido compuesto y grabado con una gran libertad para crear, fantasear, imaginar, para dar forma al sonido. Es un gusto el escuchar a artistas como estos que no hacen la música de moda al dictado de determinados patrones destinada a las mayores ventas posibles, sino que dejan volar su imaginación, permiten que salga su espíritu artístico y su música es un reflejo de sus sueños.

Puede ser cierto que, al principio, nos cueste un poco entrar en los escenarios que plantean. Sus canciones parecen habitaciones en penumbra, casi a oscuras, pero… no del todo. Al principio no vemos mucho, pero a medida que se va acomodando la vista, van apareciendo los volúmenes y las formas de un pequeño mundo fantasmal, ingrávido, fantástico. Los colores, inicialmente claros y difuminados, van absorbiendo la luz y van cobrando paulatinamente intensidad; la niebla que nos recibió se va disipando y finalmente nos envuelve una atmósfera emotiva, emocional y muy intimista. Flotamos y empezamos a sentirnos más cómodos…

El disco no se hace en absoluto aburrido, nos envuelven esos frescos y mágicos sonidos, esos toques de shoegazer, esas evocadoras conversaciones entre las voces femeninas y masculinas. Cuando termina, queremos más...

Es sorprendente como se puede conseguir transmitir tantas sensaciones con esta sencillez. Prestemos atención a estos The xx, sin duda una de las mayores y agradables sorpresas musicales que nos hemos llevado en este año 2009.



http://www.myspace.com/thexx
http://thexx.info/

miércoles, 9 de diciembre de 2009

The Clientele - Bonfires on the Heath

Al escuchar un nuevo trabajo de un artista que ya conocemos, normalmente esperamos que nos vuelva a sorprender, que haga un disco tan bueno como el anterior, aunque con mayores alardes tecnológicos y más madurez compositiva, pero sin perder un ápice de ese carisma, de ese concepto musical que ese artista nos transmite.

No siempre es así. A veces, el artista realiza un salto evolutivo, se va por otros inesperados derroteros y hace un trabajo donde cambia demasiado de estilo –siempre hablando desde nuestro gusto particular - y rompe con esa magia, ese espacio, ese concepto musical que simbolizaba en nuestra mente. Otras veces, es simplemente que va perdiendo inspiración y trata de volver a hacer lo mismo otra vez; notamos también un menor grado menos de chispa, lo cual lo hace monótono y poco emocional para nuestras expectativas.

No es el caso de The Clientele, que se mantienen fieles a su línea, a su sonido, a su esencia. Cada vez lo hacen mejor, pero no rompen con el concepto musical que tenemos de ellos. ¿Es malo esto? No siempre tiene por qué serlo...

De hecho, no lo esperamos ni deseamos de ellos. Son un oasis de buen pop que apetece escuchar en un momento tranquilo, quizá un domingo por la tarde o en un día de lluvia. Son una de esas bandas de pop elegante y tranquilo que nunca fallan, y este último disco no es una excepción. Y llevan así ya bastante tiempo, firmando como un reloj un excelente disco cada dos años: The Violent Hour (2003), Strange Geometry (2005) y God Save The Clientele (2007) y ahora este magnífico Bonfires on the Heath.(2009).

Sonido humilde, elegante, sin pretensiones. Maestros del matiz, de la nostalgia, dueños de la gota de lluvia que se escurre lentamente por el cristal empañado de la ventana de tu habitación. Transmiten sensaciones tranquilas, que no grises, escenas que se iluminan constantemente con el resplandor de unos arreglos perfectos, de una voz pausada pero melódica y de unas guitarras que lloran.

The Clientele son un auténtico seguro de vida; representan la calidad, la confianza y la fidelidad dentro de nuestro panorama pop, cualidades estas que deben ser valoradas en su justa medida.

Os dejamos con unos vídeos representativos de su propuesta musical. Son para degustar y escuchar tranquilamente, sin prisas ni juicios preconcebidos, fijándose en lo bien construidas que están sus canciones, con esos maravillosos toques de psicodelia, perspectiva estético-musical y puro pop.





http://www.theclientele.co.uk/
http://www.myspace.com/theclienteleofficial

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Perro del Mar - Love Is Not Pop

El Perro del Mar, nuestro invitado de hoy, es el castellano nombre con el que firma sus discos la sueca Sarah Assbring. Hace tiempo que teníamos ganas de hablaros de este fascinante proyecto musical. Os contamos su historia...

Dicen que encontró su inspiración en las islas Canarias, donde estaba descansando unos días. Sarah se encontraba meditando, tumbada en la playa, escuchando el musical sonido de las olas, esperando quizá que las ideas afloraran en su mente, cuando apareció un perro que paseaba solitario junto a la orilla del mar y que se le acercaba. Reparó que sus huellas eran borradas por el mar, como si quisiera ocultar su procedencia.

Tuvo la sensación de que el perro había aparecido de súbito, pues no había reparado en que figura alguna estuviera acercándose. Se sintió atraída, se acercó a él y le acarició, parecía perdido y su mirada era triste; dicen que el perro le susurró un mágico secreto al oído y una extraña sensación invadió su espíritu. Continuó mirando al mar hasta que anocheció.

Se levantó y se fue al viejo estudio que había alquilado y que había abandonado hacía unas horas, aburrida, sin ideas, sin apenas fuerzas, para dar un paseo por aquellas paradisíacas playas en busca de alguna inspiración.

Cogió su guitarra y se puso a componer, las ideas ahora fluían y así empezó a surgir un trabajo maravilloso, cual fue aquel disco homónimo de debut del Perro del Mar (2006).

Dicen que cada tarde se paseaba por la playa y allí se aparecía de nuevo ese perro. A ella le gustaba pasear junto a él, libremente, uno al lado del otro. Su compañía le hacía sentir bien. En ocasiones, ella se paraba, le acariciaba, se acercaba a su cabeza y parecía como si el perro algo le susurrara...

Dicen que, desde entonces, aún puede verse al atardecer a un perro solitario en esa playa, andando, jugando, correteando por la arena… Pero, a medida que tratas de acercarte a él, su figura se desvanece.

En 2008 editó su segundo trabajo From The Valley To The Stars y este trabajo nos decepcionó un poco. Las canciones estaban bien construidas y en la línea de las anteriores, pero no era lo mismo: les faltaba la magia de aquellas...

En el capítulo de sensaciones subjetivas que nos transmite la música de El Perro del Mar podemos hablar de elicadez. sensibilidad, frescura evocadora, espontaneidad y de esa pequeña sensación de insatisfacción finalmente colmada, esa ingenua morbidez, esa ternura incauta.

Y ahora, Sarah Assbring, parece haber reencontrado a su perro. Dicen que ha vuelto al lugar de aquel encuentro, a aquella playa. Y cuentan que, una tarde, cuando ya se ponía el sol, comenzó a ver en lontananza su difuminada figura que, mientras se aproximaba a ella, se iba lentamente formando.

Era el perro... Si, si, lo era, y estaba allí junto a ella. Sarah alargó la mano para tocarle y pudo notar la humedad del mar en su tupido pelaje. Lo abrazó, lo estrechó contra sí y, de nuevo, una fuerte sensación invadió su mente; cerró los ojos, una lágrima escapó con violencia para después derramarse lentamente por su mejilla, muy despacio, como jugando a hacer un dibujo…

Cuando abrió los ojos, el perro ya no estaba… Se enjugó los ojos, los cerró de nuevo y los volvió a abrir: no había nada. Miró por todas partes, pero en aquella solitaria playa sólo estaban ella, las dunas que se entrelazaban en la arena y el mar, colmado de espumosas crestas que se deshacían inexorablemente contra la orilla: una tras otra, otra tras una, sin aparente inicio ni fin…

Un poco asustada, pero interiormente llena de vida, empezó a caminar cada vez más rápido, hundiendo sus pies en la arena, pero sus pasos parecían pesar más que nunca. Su cuerpo pesaba, pero su mente volaba.

Era noche cerrada ya cuando estaba de regreso en su estudio. De nuevo aquel viejo estudio donde se pergeñó su primer disco. Su mente estaba llena, su corazón radiante, su espíritu parecía querer salir de su envoltura… poco a poco fueron emanando las notas de Love Is Not Pop (2009), un mini-disco de tan sólo 7 canciones que es, hasta la fecha, su último trabajo.

El Perro del Mar ha vuelto y se ha reencarnado de nuevo para todos nosotros. Disfrutadlo.




http://www.elperrodelmar.com/
http://www.myspace.com/elperrodelmar


miércoles, 18 de noviembre de 2009

At Swim Two Birds - Before You Left

Os descubrimos a otro de los grandes discos de este año. Se llama Before You Left y está firmado con el nombre de At Swim Two Birds, como el título de la primera novela de Brian 0’Nolan (1939), dato que por supuesto desconocíamos totalmente, no vayamos a hacernos aquí los eruditos… Pero para eso tenemos las poderosas armas que la red nos ofrece y que, sin ellas, ya nada sería igual; de tal guisa, que ya casi no recordamos cómo nos podíamos apañar cuando –no hace demasiado tiempo- no disponíamos de ellas…

Dejemos las filosofías y modos de la vida actual y vayamos con nuestro invitado de hoy. At Swin Two Birds es el nombre con el que firma sus proyectos en solitario Roger Quigley, cantante del excelente dúo de Manchester The Montgolfier Brothers, el que forma con Mark Tranmer. Algún día os los presentaremos por aquí porque tienen verdaderas joyas musicales que todo aficionado al buen pop debería conocer.

No vamos a extendernos aquí con aburridos datos biográficos sobre Roger Quigley, nuestro personaje de hoy. Tenemos a nuestra disposición la red –de nuevo la red- si queremos indagarlos. Pero os podemos recomendar tanto los tres discos que The Montgolfier Brothers llevan editados, como los dos anteriores trabajos de At Swim Two Birds, a saber: Quigley’s Point (2003) y Returning to the Scene of the Crime... (2007). Y ahora, vamos con lo que más nos toca dentro y con lo que nos despierta sensaciones: su música.

Before You Left (2009), como todos los trabajos anteriormente mencionados, es un disco para escucharlo despacio y con tranquilidad. Nada de atropellados viajes con ruido en el metro o por la calle, nada de carreras apresuradas marcadas por las prisas que se exigen en los apretados guiones que escribe la sociedad actual; no, al menos, hasta que lo hayamos interiorizado.

At Swim Two Birds impresiona por la tranquilidad de su música, que en general es de tempo lento, pero que nos arrastra inexorablemente al abismo sentimental que emana de ella. Before You Left no aburre, como pudiera parecer en un principio, si nos logramos meter dentro del mismo. Va creciendo con las repetidas escuchas, a medida que vamos asimilando la riqueza de sus detalles y la de sus textos.

La música, el sonido y el ambiente que consiguen es tremendamente personal. Pura poesía escondida bajo el otoñal paraguas que nos protege del viento y de la lluvia, meteoros que incluso se dejan escuchar literalmente en el disco, como interludio o transición entre algunas canciones. Nos relaja y nos encanta… quizá también influidos por nuestra avidez de otoño, que en nuestros tiempos parece haber desaparecido.

Las composiciones están muy trabajadas y muy bien instrumentadas, con sabor a vinilo, creando unas perfectas atmósferas que acuden en el preciso instante para envolver a esas guitarras ondulantes, entrelazadas y, por encima de todo ello, surge una susurrante, desnuda y preciosa voz masculina que nos arropa y nos narra un cuento en la noche.

No perdamos la ocasión de sosegar, de tranquilizar por un momento nuestra agitada vida cotidiana; desconectar unos minutos, relajarnos, dejarnos llevar y degustar la suave miel que nos ofrece esta música.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Piano Magic - Ovations

Doce años llevan Piano Magic evolucionando bajo la hegemonía de Glen Johnson, con diferentes formaciones, estilos y propuestas, pero siempre marcados por el signo de la solidez y de la calidad.

Se trata de una apuesta musical que siempre está ahí, que permanece y que muy frecuentemente está obsequiándonos con nuevos trabajos. No se trata de ese tipo de bandas que hace un buen álbum, desaparece y después resulta que la crítica trata de mítico su trabajo, musa, fuente y origen de un montón de influencias posteriores. Tampoco es ese otro tipo de banda que hace un par de discos notables seguidos de un montón de discos más mediocres, pero que igualmente triunfan, un poco por la inercia de sus primeros trabajos, un poco viviendo de las rentas anteriores. Ni tampoco es, en fin, una banda de las que aparecen al calor de fugaces y repentinas modas, de agresivos booms agitados por el mejor marketing, que parecieran comerse el mundo, ser los nuevos Beatles o similares y que, sin que nadie sepa bien la razón, desaparecen tan rápido como vinieron y ya nadie se acuerda de ellos.

Piano Magic siempre está ahí y siempre tiene un buen disco que ofrecernos. Puede estar más o menos inspirado, o puede estar más o menos acorde con nuestra concepción musical –que ellos mismos a menudo también varían- pero ellos siempre están ahí con un trabajo de calidad.

Piano Magic, como algunos otros grupos coetáneos, hubiera sido uno de los otrora denominados “super-grupos” si hubiera actuado en los 70-80. pero como quiera que empezaron a despuntar cuando ya morían los 90 y el mismo siglo, se conformó con convertirse en uno de los fenómenos más destacados del llamado post-rock de finales de los noventa, cuando nos dejó literalmente paralizados con aquel Low Birth Weight (1999), que ya era su tercer disco.

Desde entonces han transitado un gran abanico de estilos, pero si hemos de definir su música, se puede hablar de una propuesta bastante ecléctica, mística y etérea, a veces algo fantasmagórica, con tonalidades claro-oscuras, mutando constantemente desde los sonidos electrónicos a los eléctricos, pasando por momentos etéreos y melancólicos del dream-pop, de las bellas melodías, a los sonidos oscuros del dark-wave, gótico y barroco. En fin, tan sólo son etiquetas, definiciones, que estamos obligados a dar para que podamos hacernos una idea de su amplio universo.

Pero, siempre, lo mejor es sumergirse en alguno de sus discos y dejarse llevar, perderse en su atmósfera, unas veces más densa que otras.Y para ello, nuestro consejo es empezar por cualquiera de sus dos anteriores trabajos Disaffected (2005) o Part-Monster (2007), aunque igualmente podemos ir directamente a su nuevo disco Ovations (2009), donde vuelven un poco a esos ambientes más siniestros, y donde además colaboran Peter Ulrich y Brendan Perry, de Dead Can Dance.

Escucha como comienza cualquiera de los tres discos que hemos mencionado. Te puedo asegurar que los pasajes instrumentales son totalmente vivos, emocionantes y perfectos en instrumentación. El sonido es implecable: en un buen equipo de música, te quedas sin habla cuando súbitamente acaba la canción... y tardas luego un tiempo en reaccionar y en volver de nuevo a la cotidiana vida de la que partiste cuando le diste al play. Cuando logras recuperarte, una bella melodía muy arreglada te envuelve, se mete dentro de tí; después, te abraza con esos brazos que surgen de la nada, y te lleva a realizar un viaje a través de paisajes improbables.

Piano Magic está formado por dos palabras: piano y magic. El piano puede representar la música en estado puro y, realmente, su música, puede ser la simbiótica banda sonora de la magia…

lunes, 2 de noviembre de 2009

Taken By Trees - East Of Eden

Hoy os proponemos hacer un viaje al Este del Edén. Preparad vuestra imaginación, limpiad vuestra mente de prejuicios, aparcad por un momento las noticias de la prensa y de los telediarios, subios a vuestra alfombra mágica virtual y preparaos para viajar al “país de las mil y una noches”. Hemos de admitir que este es uno de los discos que mayor sorpresa nos ha causado en los últimos meses, quizá por que no lo esperábamos de esta guisa; por su valentía, su esencia y su originalidad nos parece uno de los mejores de este año.

Hay que decir, no obstante, que siempre tenemos grandes expectativas por lo que pueda hacer alguien con la personalidad y el carisma de la sueca Victoria Bergsman, a la que seguimos desde su etapa en The Concretes. Que bello aquel Warm Night, uno de los himnos de EL BOSQUE de siempre.

Cuando llevaba grabados dos discos con The Concretes, en su mejor etapa, Victoria se cansó -prácticamente abandonó al grupo en plena gira- y creó un nuevo proyecto llamado Taken By Trees. En la transición, participó en una canción que dio la vuelta al mundo: Young Folks, con Peter, Bjorn And John, quienes además produjeron y participaron en la construcción de ese primer disco Open Field (2007) de Taken By Trees.

La escocesa Tracyanne Campbell (Camera Osbscura) –otra de nuestras favoritas aquí- siempre tuvo muy buena relación con Victoria Bergsman y, dado que incluso sus timbres de voz se parecen mucho, en alguna gira Tracyanne ha sustituido a Victoria en la interpretación de ese archi-conocido tema Young Folks al que antes hacíamos referencia. E incluso una de las mejores canciones de ese primer trabajo de Taken By Trees (Lost And Found) era un regalo suyo.

Y ahora seguimos con nuestro viaje a Este del Edén, pues así se llama el segundo trabajo de Victoria Bergsman con su proyecto Taken By Trees, grabado en Pakistán, con aventuras de por medio y hasta con mini-documental del National Geographic...

El disco está impregnado de una atmósfera barnizada por finísimos tintes orientales, lo que se nota en general en toda la muy buena instrumentación de este trabajo, pero ahí está la melosa y delicada voz de Victoria, que se hace con el nuevo contexto y resulta totalmente creíble. Grandes ideas, imaginación, detalles, excelente sonido y muy buena música.

El disco suena de maravilla, se percibe que en su concepción han participado excelentes músicos locales que le dan una connotación especial. Cuenta, además, con la contribución de Noah Lennox, uno de los mejores músicos de vanguardia que existen en la actualidad. Forma parta de la exitosa banda Animal Collective y, en solitario, lidera un gran proyecto denominado Panda Bear. Esa contribución se llama “Anna” y es una canción increíble, distinta, hipnotizante. Tiene este artista un peculiar don para hacer canciones que son tremendas y las dota de una ornamentación que las hace parecer frescas, nuevas, a pesar de usar bases de pop clásico. Otro ejemplo podría ser ese "Walkabout" que aparece en el último disco de los Atlas Sound, otro de los discos del año.

Victoria, también hace una excelente versión de tema My Girls (aquí lo llama My Boys) de Aninal Collective y la hace más pop, más directa, más ligera, pero aún excelente.

En este pequeño, aunque denso trabajo, hay muchas ideas, mucha creatividad, mucha música, toques étnicos, pop-folk del bueno y una excelente grabación. Un disco disfrutable y muy recomendable:: lástima que sólo tenga 9 canciones, pues nos quedamos un poco con la miel en los labios…





http://www.myspace.com/takenbytreesmusic
http://www.takenbytrees.com/

miércoles, 28 de octubre de 2009

Grand Archives
Keep in Mind Frankenstein

Keep In Mind Frankenstein es el segundo disco grande de Grand Archives, los cuales ya son unos viejos conocidos de este espacio, a pesar de su todavía corta carrera musical. Son el proyecto musical de Mat Brooke, miembro además de Carissa ‘s Wierd y que abandonara Band Of Horses, aquella banda que tan buena crítica generalizada obtuvo por su disco de debut.

El contenido del álbum es muy similar al ofrecido en su primer disco homónimo de 2008 del que ya nos hacíamos eco en su día aquí en EL BOSQUE.

Como aquél, es un disco muy bueno para aquellos amantes del pop con armonías vocales y con toques folk. Una colección de gratas melodías de base acústica y tono agridulce, con tiempos más bien tranquilos. Piezas pop bien construidas, delicadas, algún toque psicodélico, con cierto sonido otoñal y melancólico en la entrada de un otoño que sigue sin querer llegar.

El disco empieza magistralmente, pero necesitaría algo más de nervio, de empuje, de pegada…quizá algo más de alternancia rítmica, sobre todo en su segunda mitad.

Pero definitivamente, un gran álbum, de placentera escucha, muy bien construido y uno de los discos mágicos de este 2009, que ya lleva unos cuantos…



http://www.grandarchives.com/
http://www.myspace.com/grandarchives

viernes, 23 de octubre de 2009

Richard Hawley - Truelove’s Gutter

Hace poco más de un año os presentábamos a uno de nuestros personajes favoritos aquí en EL BOSQUE: Richard Hawley.

Ya lo decíamos entonces: si le conoces, es muy probable que, entre tus canciones favoritas de siempre, incluyas unas cuantas de este artista que compone a las mil maravillas y cuyo trabajo es pura orfebrería pop.

Su música es sentimental, cálida, romántica, profunda, llena de detalles; escuchar a Richard Hawley siempre es una experiencia absolutamente emocionante y que te hace sentir vivo, porque te toca directamente en el corazón. No te cansa, no se desgasta, por más que la escuchemos una y otra vez. Los arreglos, la cuidadísima instrumentación, la relajante voz… son un paraíso, un bálsamo, un remanso de paz para nuestro espíritu.

Si estás triste, puede ayudarte a ver que las cosas no siempre son tan negativas como te parecen, que la vida no tiene por qué ser siempre como ahora, que todo ha sido un pasajero bache, una mala racha: las cosas van a mejorar a buen seguro en los próximos días.

Si estás en un buen momento, nada mejor que esta música: te seducirá, te llegará muy dentro y te hará sentir que estás haciendo lo mejor que puedes hacer o, por lo menos, lo estás intentando. Su música puede hacerte ver la vida de otro color o desde otra perspectiva.

Richard Hawley acaba de estrenar un nuevo disco que lleva por nombre Truelove’s Gutter. No es un disco tan ligero, asequible y comercial como sus anteriores trabajos: tiene sólo ocho temas y hay dos que duran alrededor de los diez minutos y pueden otorgar densidad a este trabajo. Pero también tenemos joyas que están más en la línea habitual como Open Up The Door (que gran final) o For Your Lover, Give Some Time que, además, podrían estar entre las mejores canciones que ha compuesto en su ya larga trayectoria. Es curioso además comprobar como esas canciones nuevas más largas tampoco llegar a cansar; podemos pasar mucho tiempo absortos buceando en la magia de las melodías y los detalles y matices que ofrecen.

Y es que yo creo que la calidad compositiva e interpretativa aún sube más en este disco y demuestra que es un gran compositor con una gran personalidad interpretativa. La instrumentación es perfecta y es que la virtuosidad no sólo son punteos rápidos recorriendo escalas megapentatónicas o virguerías por el estilo, también cuenta –y mucho- lo que se es capaz de transmitir con los instrumentos y ese momento justo y preciso en que es colocado cada uno.

La música de Richard Hawley siempre es especial. A mí siempre me crea gran expectación un nuevo disco suyo, me pregunto: ¿con qué me va romper el corazón ahora?... Crea un clima en el que hace fácil, obvio y evidente lo que no es tan sencillo como parece. Si queremos evadirnos, nos transporta un paisajes lejanos; si preferimos quedarnos con las cosas cotidianas, nos edulcora la vida, nos acompaña en todo aquellos retos que afrontemos.

Sigue siendo una música asombrosa, aunque que no sea innovadora… pero no siempre todo tiene que serlo.




Lady's Bridge




Valentine




http://www.richardhawley.co.uk
http://www.myspace.com/richardhawley

jueves, 15 de octubre de 2009

Venice Is Sinking - AZAR

Nos ponemos cómodos y nos relajamos ahora con una propuesta musical que se nos antoja más propia de este tiempo otoñal que se resiste denodadamente a llegar, pero que debe estar a punto de llamar a nuestras puertas.

Se trata de una banda llamada Venice Is Sinking y su último disco AZAR. Esta vez nuestros visitantes son norteamericanos, vienen de Athens (Georgia) y han facturado un disco que es una pura delicia.

La música desplegada en este álbum es una suerte de pop sinfónico y orquestal, preciosista, pero sin grandes barroquismos ni sobrecargas. La delicada y cuidada producción es una parte importante, pero yo no diría que es la única protagonista. El contenido también es capaz de transmitir un montón de sensaciones; la creatividad, las ideas, las emociones, las canciones en definitiva, se dejan ver a través de esas atmósferas, irrumpiendo de atinada forma y emergiendo de esos pasajes instrumentales llamados Azar (partes 1 a 4).

La música que escuchamos nos hace visualizar un tiempo de otoño, con algunas nubes algodonosas salpicando el cielo, moviéndose rápidas a merced del viento, formando infantiles y caprichosas figuras. De repente, una de esas nubes tapa temporalmente la luz del sol, aunque de forma muy gradual; se mece una suave brisa, comienza a caer la lluvia: primero despacio, tímidamente; luego, más deprisa. El campo que se empapa ligeramente y se desprende ese olor a tierra mojada… Es el tiempo de los pasajes instrumentales.

Después, el sol se libera lentamente de la prisión de su nube y abre un claro a través del cual hace asomar de forma muy paulatina su tímida pero aún brillante luz; la fina capa de lluvia recién caída comienza a secarse, pero aún se moja la mano al pasarla con fuerza por la fina hierba que empieza ya a cubrir el campo… En ese momento, irrumpe in crescendo una suave pero tenaz melodía que se va apoderando del escenario y, poco a poco, la luz vuelve a reinar y todo se inunda de esa melodía, teclado, bajo, esas armonías vocales, atinados coros y con el aderezo de sutiles toques psicodélicos. Es el tiempo de las canciones.

Ya nadie recuerda que antes hubiera llovido…

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http://www.veniceissinking.net/
http://www.myspace.com/veniceissinking

miércoles, 14 de octubre de 2009

Fanfarlo – Reservoir

Estamos ante uno de los mejores discos de este 2009. Buenas canciones, gran vigor y un sonido que parece muy seguro de si mismo. Se hacen llamar Fanfarlo.

El grupo está afincado en Londres, aunque su líder Simon Balthazar es sueco. Han venido publicando singles desde 2006 que han armado mucho revuelo en Internet y, por fin, tienen su disco de debut que lleva por nombre Reservoir.

Un trabajo sólido, consistente, con un sonido directo y sin complejos; con picos que están rozando lo lírico y lo épico. No es lento, ni especialmente romántico al uso –es más bien vigoroso- pero es seductor. Los arreglos de cuerda y viento están muy cuidados; buena instrumentación en general, buenas voces y la verdad es que el disco tiene momentos muy logrados y memorables estribillos.

No se pueden negar las reminiscencias a Aracde Fire aunque, a nuestro entender, Fanfarlo resultan algo más frescos y ligeros de escuchar. Algunos de sus pasajes musicales también tienen mucho parecido con la forma desenfadada de musicar las canciones que tiene una banda llamada Beirut.

En un gran disco, entra rápido, es emocionante a la par que trepidante y puede servir muy bien de banda sonora para acompañar aquellas de nuestras acciones en las que hemos de tomar alguna decisión. Curioso sentimiento éste el que nos produce su música…

Estoy escuchándolo ahora, mientras escribo estas líneas y, en eso, que acabo de leer una frase que nos envía un buen amigo de EL BOSQUE. No sé si por la belleza de la misiva o por la embriaguez lírica de Fanfarlo, creo que el escenario encaja a la perfección:

“cambié mis versos por tus besos una noche, y viví entre tus besos como un verso camuflado..." (1)

Gran simbiosis. Esperamos que lo disfrutes igual que nosotros…





http://www.fanfarlo.com/
http://www.myspace.com/fanfarlo

(1) El Último De La Fila. Pedir tu mano - La revelión de los hombres rana (1995).

jueves, 1 de octubre de 2009

Jason Lytle
Yours Truly, The Commuter

Hace tiempo que queríamos traer a este espacio a una banda tan especial como Grandaddy. Ha sido sin lugar a dudas una de las mejores y fundamentales bandas de finales de los noventa y principios de este siglo. De hecho, y aunque tienen otros discos igualmente notables, su disco The Sophtware Slump (2000) está considerado unánimemente por casi toda la crítica especializada como una de las obras maestras del pop de la última década.

Grandaddy se disolvía tras entregar su último disco allá por 2006. Aquel Just Like the Fambly Cat, si bien no fue un mal disco en absoluto, nos dejó a todos un poco fríos. Quizá por la rabia contenida de saber que algo tan especial tocaba a su fin, o quizá porque esperábamos más en el epílogo de un gran grupo como Grandaddy.

Jason Lytle, ex-lider de la banda, acaba de estrenar nuevo trabajo en solitario y ha venido con él a redimir nuestras atormentadas almas por la falta de su talento, el cual hemos recuperado con creces, a lo que se puede escuchar en este gran trabajo llamado Yours Truly, The Commuter (2009).

El “espíritu Grandaddy” no ha muerto y Jason Lytle acaba de entregar un trabajo grandioso, que va en la misma línea de los mejores Grandaddy, totalmente inspirado, continuista y fiel a su estilo.

Volvemos a escuchar su particular voz quebradiza, frágil, algo escondida tras la catarsis sonora que la que se hace arropar. Nos transmite melancolía a la par que luminosidad, en un paradójico duelo de sentimientos. Pero también nos hace sentir que esa clase de música pop bien construida, cuidando mucho los arreglos, tirando en ocasiones a lo sinfónico y con un sonido en apariencia analógico, se puede seguir haciendo siempre y nunca va a dejar de hacerse.

Jason Lytle sigue haciendo algo parecido a un pop-rock suave, escondido en un universo algo espacial. Electrónica inocente flota sobre las atmósferas acústicas, a menudo acompañadas de mágicos coros. Me recuerdan a una Electric Light Orchestra actualizada, con toques que nos pueden llevar a la sutileza sinfónica de Mercury Rev, aunque a veces aparecen pasajes más enérgicos, más cercanos a la parte rock de la genérica, ambigua y un tanto insulsa palabra “pop-rock”.

El disco no aburre para nada y tiene un variado repertorio: pop, rock, country, baladas, folk son los diversos caminos que va siguiendo. Pero todas las canciones son muy buenas; están arropadas bajo un manto cohesivo y unificador que les otorga carisma, solidez y mucha personalidad. Totalmente reconocible a varios años luz de distancia. La producción es meticulosa y el sonido es excelente. Todas estas cualidades siempre han sido marca de la casa, del estilo inconfundible de Jason Lytle.

En fin, nos visita hoy en EL BOSQUE uno de los mayores talentos musicales en su estilo que conocemos. Su obra musical es muy buena, muy bien construida y encima es fácil de digerir. Jason Lytle y su obra deberían estar en boca y conocimiento de muchos pero, por las razones que sean, no es así.

Aquí está nuestra modesta y pequeña contribución a que eso cambie y te ofrecemos la oportunidad de que disfrutes de este universo particular que sólo Jason Lytle sabe crear y que, cuando habíamos llorado su desaparición, regresa de nuevo con todos nosotros.